Psicoterapia de grupo asistida con enteógenos: de orientación junguiana y transcultural
- Giancarlo Biaggi
- 25 mar
- 6 Min. de lectura
Actualizado: 28 mar

Vivimos un momento en el que los enteógenos han vuelto a ocupar un lugar central en la conversación contemporánea sobre salud mental, trauma, espiritualidad y transformación. Sin embargo, el renovado interés por estas sustancias también ha favorecido lecturas simplificadas: la idea de que una experiencia intensa basta, por sí sola, para producir una curación profunda. La evidencia clínica disponible no sostiene una conclusión tan lineal. Los resultados más sólidos se han producido en dispositivos cuidadosamente estructurados, con selección rigurosa, preparación, acompañamiento y seguimiento posterior; además, gran parte de esa evidencia procede sobre todo de estudios con psilocibina, y en menor medida con ayahuasca y MDMA, por lo que no debe extrapolarse automáticamente a cualquier sustancia ni a cualquier encuadre.
Nuestra propuesta parte de una convicción distinta: la experiencia no es el tratamiento; el tratamiento es el proceso. La psicoterapia de grupo asistida con enteógenos, desde una orientación junguiana y transcultural, busca integrar la potencia transformadora de ciertos estados ampliados de conciencia dentro de un trabajo clínico serio, ético y sostenido en el tiempo. No se trata de una "cura mágica" ni de una toma aislada, sino de un proceso de elaboración profunda en el que la experiencia debe ser preparada, contenida y posteriormente integrada.
Desde una orientación junguiana, el valor terapéutico de estas experiencias no reside únicamente en su intensidad, sino en la posibilidad de dar forma simbólica a lo que emerge. Imágenes, recuerdos, emociones, escenas biográficas o vivencias de gran carga numinosa pueden expresar conflictos inconscientes, aspectos escindidos de la personalidad, núcleos traumáticos o movimientos de transformación psíquica. El objetivo no es tomar todo contenido como una verdad literal ni reducirlo a un simple efecto farmacológico, sino ayudar a que pueda ser pensado, simbolizado y elaborado dentro de una relación terapéutica. En esa línea, la literatura reciente sobre integración insiste en que el trabajo posterior es decisivo para traducir la experiencia en cambios psíquicos sostenibles.
La dimensión grupal añade un valor específico. El grupo no es solo una suma de individuos atravesando una experiencia al mismo tiempo; es una trama vincular que puede ofrecer sostén, resonancia, validación y pertenencia. En la tradición de la psicoterapia grupal, la cohesión, la universalidad del sufrimiento y la posibilidad de ser visto y escuchado por otros son factores terapéuticos centrales. Por eso, un trabajo grupal serio requiere límites claros, responsabilidad compartida y cuidado del encuadre.
La orientación transcultural es igualmente fundamental. Los enteógenos no existen en el vacío: están inscritos en historias, cosmologías, ritualidades y formas culturales de comprender la enfermedad, el sufrimiento y la sanación. Un enfoque clínico serio no debería ni romantizar esas tradiciones ni vaciarlas de su espesor simbólico. La psiquiatría transcultural y la antropología médica han mostrado desde hace décadas que la atención en salud mental necesita dialogar con los mundos de sentido de las personas y con sus modelos explicativos del malestar. Por eso, una práctica transcultural no consiste en “mezclar” discursos de manera superficial, sino en sostener un puente reflexivo entre psicoterapia, reducción de riesgos, evidencia clínica, cosmovisiones tradicionales y contexto sociocultural.
Uno de los pilares de este trabajo es la evaluación previa. No toda persona es candidata para un proceso asistido con enteógenos, ni toda situación de sufrimiento debe abordarse por esta vía. El documento de tu carpeta es especialmente claro en este punto: exige responder con sinceridad al cuestionario de salud y a la entrevista previa, advierte sobre los riesgos de ocultar información y enumera contraindicaciones médicas y psiquiátricas relevantes, así como posibles interacciones con fármacos serotoninérgicos, IMAO, antidepresivos, estimulantes y otras sustancias. La literatura científica actual también insiste en la importancia de un screening (evaluación) cuidadoso, de la farmacovigilancia y de no banalizar las señales de riesgo.
Además, aunque los resultados de algunos ensayos han sido prometedores, el campo está lejos de ser concluyente. Un ensayo aleatorizado en depresión mayor publicado en JAMA Psychiatry encontró efectos rápidos y significativos de la psilocibina asistida con terapia en comparación con lista de espera, mientras que un ensayo más reciente en depresión resistente al tratamiento, publicado en marzo de 2026, no mostró diferencias significativas en el desenlace primario frente a comparadores, aunque sí sugirió mejoras clínicamente relevantes en resultados secundarios. Del mismo modo, un metaanálisis de 2026 en JAMA Psychiatry concluyó que la terapia asistida con psicodélicos no fue más efectiva que los antidepresivos tradicionales abiertos en depresión, y subrayó el problema del desenmascaramiento funcional en estos estudios. Esto obliga a una lectura seria, prudente y no triunfalista del campo.
En ese sentido, hoy sabemos que el set and setting no son detalles accesorios, sino variables centrales. Un consenso internacional publicado en Nature Medicine en 2025 propuso precisamente mejorar el reporte de las variables extra-farmacológicas en ensayos psicodélicos, reconociendo que el entorno, la relación terapéutica, la preparación, las expectativas y el contexto interpersonal moldean de manera importante la experiencia y sus resultados. Otros trabajos metodológicos han insistido en que la calidad de los estudios psicodélicos suele ser pobre, lo que puede amplificar efectos de expectativa y sesgos de interpretación.
La preparación, por tanto, no es un trámite. Es una parte del tratamiento. Prepararse implica comprender riesgos, revisar motivaciones, informar antecedentes, ajustar medicación si corresponde bajo supervisión especializada y llegar a la experiencia con un encuadre interno y relacional suficientemente claro. Precisamente nuestro modelo de abordaje pone enfasis en: participación libre y voluntaria, honestidad clínica, seguimiento de indicaciones previas y responsabilidad compartida dentro del grupo.
Durante la sesión, lo central no es inducir experiencias espectaculares, sino sostener un entorno física y emocionalmente seguro. Esto exige presencia, contención, límites y capacidad de respuesta clínica. El guía debe procurar un ambiente seguro, no dejar desatendida a la persona y estar disponible cuando necesite ayuda; a la vez, establece compromisos del participante respecto al cuidado del espacio y de los otros. Este tipo de encuadre es coherente con modelos contemporáneos de apoyo psicoterapéutico en terapias asistidas con psicodélicos, que subrayan dimensiones relacionales, éticas y corporales, y no solo técnicas.
Después de la sesión comienza, en muchos sentidos, el trabajo más importante: la integración. Integrar no es repetir la experiencia ni idealizarla, sino pensarla, metabolizarla y situarla en relación con la historia personal, los vínculos, el cuerpo y el proceso vital. La literatura reciente sobre integración insiste en que se trata de una tarea clínica compleja, que requiere escucha, discernimiento y acompañamiento profesional. Esto es especialmente importante porque una experiencia intensa puede generar insights valiosos, pero también interpretaciones precipitadas o creencias erróneas. Un trabajo publicado en 2024 sobre falsas intuiciones e ideas bajo psicodélicos advierte justamente que no toda vivencia intensa debe ser tomada de manera literal.
Por eso, esta propuesta no ofrece fórmulas mágicas. Ofrece algo más serio: un dispositivo de cuidado, profundidad y transformación acompañado profesionalmente. La experiencia puede abrir una puerta, pero la psicoterapia es el camino que permite que esa apertura no quede en intensidad pasajera, sino que encuentre forma, palabra, simbolización y continuidad en la vida. Cuando existe evaluación adecuada, encuadre ético, respeto por la vulnerabilidad del otro, sostén grupal y trabajo de integración, la experiencia puede convertirse en una oportunidad real de elaboración y cambio.
Bibliografía consultada:
Brennan, W. B., Belser, A. B., & colaboradores. (2022). Models of psychedelic-assisted psychotherapy: A contemporary assessment and an introduction to EMBARK, a transdiagnostic, trans-drug model. Frontiers in Psychology, 13, 866018.
Davis, A. K., Barrett, F. S., May, D. G., Cosimano, M. P., Sepeda, N. D., Johnson, M. W., Finan, P. H., & Griffiths, R. R. (2021). Effects of psilocybin-assisted therapy on major depressive disorder: A randomized clinical trial. JAMA Psychiatry, 78(5), 481–489.
Greń, J., Tylš, F., Lasocik, M., & Kiraly, C. (2023). Back from the rabbit hole: Theoretical considerations and practical guidelines on psychedelic integration for mental health specialists. Frontiers in Psychology, 14, 1054692.
Kirmayer, L. J. (2012). Cultural competence and evidence-based practice in mental health: Epistemic communities and the politics of pluralism. Social Science & Medicine, 75(2), 249–256.
Kleinman, A., Eisenberg, L., & Good, B. (1978). Culture, illness, and care: Clinical lessons from anthropologic and cross-cultural research. Annals of Internal Medicine, 88(2), 251–258.
McGovern, H. T., Grimmer, H. J. G., Doss, M. K., Hutchinson, B. T., Timmermann, C., Lyon, A., Corlett, P. R., & Laukkonen, R. E. (2024). An integrated theory of false insights and beliefs under psychedelics. Communications Psychology, 2, 69.
Mertens, L. J., Koslowski, M., Betzler, F., et al. (2026). Efficacy and safety of psilocybin in treatment-resistant major depression: The EPISODE randomized clinical trial. JAMA Psychiatry.
Palhano-Fontes, F., Barreto, D., Onias, H., et al. (2019). Rapid antidepressant effects of the psychedelic ayahuasca in treatment-resistant depression: A randomized placebo-controlled trial. Psychological Medicine, 49(4), 655–663.
Pronovost-Morgan, C., Greenway, K., Roseman, L., et al. (2025). An international Delphi consensus for reporting of setting in psychedelic clinical trials. Nature Medicine.
Williams, Z. J., Pavel, M., Zhang, A., et al. (2026). Psychedelic therapy vs antidepressants for the treatment of depression. JAMA Psychiatry.
Yalom, I. D., & Leszcz, M. (2020). The theory and practice of group psychotherapy (6th ed.). Basic Books.


Comentarios